sábado, 24 de septiembre de 2011

El Planeta llora





Mientras nos entretiene la frívola carrera por la vida,
jadeando metas a veces inútiles,
sordos y ciegos frente a los latidos del planeta
y su arritmia terminal, ocurren instantes de vergüenza.
Llora el planeta
desde rincones perdidos
llantos verdaderos
El llanto se ahoga con el ruido de los vehículos,
con la música enlatada, con la propaganda para vender lo invendible.
El quejido de los más débiles,
a pesar de ser susurro en este lado del mapa,
es un ensordecedor detonante directo al corazón.
Y me pregunto hasta cuándo la otra parte del planeta
hará la parodia del divorcio.
Llora el planeta, mientras unos pocos farsantes del poder
se dedican a destrozarlo.
Con la sutileza conque llega una noticia de papel,
con su rumor apenas de lo que debería dejarnos realmente sordos,
hoy escribo, avergonzada de estar en esta mitad, a salvo de la locura,
el horror y la muerte.
Tal vez mis letras puedan quitarme - utópicamente- la angustia de la guerra,
ese evento lejano que parece no interferir en mi cómoda existencia,
pero que me carcome la conciencia cuando recuerdo
que soy parte de la raza humana.
D/A

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